Collahuasi es un distrito minero ubicado en la comuna de Pica, en la Región de Tarapacá, Chile. Su explotación la realiza la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi SCM, la cual se dedica a la extracción y producción de concentrado y cátodos de cobre, además de concentrado de molibdeno. Tras Minera Escondida y Codelco, es la tercera minera que más produce cobre en el país y en el mundo.
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Con la intención de reducir gradual y sistemáticamente la generación de residuos y emisiones en su cadena de valor y a la vez promover prácticas de desarrollo sustentable en Tarapacá, Collahuasi se convirtió en la primera compañía minera del país en incorporar la economía circular como criterio de evaluación en las licitaciones de servicios y compra de bienes. La variable circular pesa ahora un 20% en la ponderación total de las ofertas presentadas.
Bajo esta modalidad, en los próximos tres años se licitarán contratos de servicios por más de 2.437 millones de dólares —relacionados con la operación actual, sin considerar proyectos en evaluación— y compras de bienes por unos 1.110 millones de dólares, sin considerar los servicios spot, cuya duración es menor a un año.
La nueva estrategia tuvo un lanzamiento regional en septiembre de 2021, donde fue presentada a más de 150 proveedores locales. Además, la empresa elaboró un video educativo sobre economía circular y la forma en que la evalúa Collahuasi. Tras esta primera socialización, los criterios circulares comenzaron a ser aplicados de inmediato a todos los procesos de licitación y compras.
Nueva calculadora de emisiones para proveedores
Las emisiones de alcance 3, vinculadas a los proveedores, son las que más incrementan nuestra huella de carbono. Por eso, también hemos tomado medidas para abordarlas.
Dado que la huella de carbono de los oferentes se sumó como criterio en las licitaciones y compras que realiza Collahuasi, con una ponderación del 4% en las evaluaciones de ofertas, el área de Contratos habilitó una calculadora de emisiones de CO2 para proveedores. Así, se les facilita a las empresas participantes el cálculo de sus emisiones y nos aseguramos de que todas utilicen un mismo método.
El diseño contó con el apoyo de una empresa consultora, que revisó distintos estándares internacionales y factores de emisión. El resultado es una herramienta de muy sencillo uso que permite obtener la huella de carbono que genera la organización y el servicio o producto licitado, tomando en consideración las emisiones de fuentes eléctricas o fijas, las generadas por permanencias en faena y por los transportes utilizados, entre otras opciones. Además, las empresas participantes pueden comprometer voluntariamente mitigaciones, de manera de reducir su huella. La calculadora fue compartida con cerca de 700 proveedores y también se socializó con las asociaciones de industriales de la región y el Consejo Minero, para que la distribuyan entre sus miembros. Actualmente, se encuentra en uso y ha sido bien valorada. En esa misma línea, se está elaborando una segunda versión para los procesos de compras transaccionales que requieren menores tiempos de tramitación.
Collahuasi se ha propuesto crear una red local de empresas de todos los tamaños que participen del ciclo virtuoso de la economía circular. De hecho, uno de los objetivos declarados del plan estratégico es construir capacidades en la región de Tarapacá. El Centro Tecnológico de Economía Circular de la Macrozona Norte fue un gran paso en ese sentido, pero es necesario seguir avanzando para poder instalar las capacidades administrativas, tecnológicas y financieras en la escala que requiere la gran minería.
Por ese motivo, junto con incluir el atributo de la circularidad en las licitaciones, se lanzó un nuevo proceso de Desarrollo de Proveedores Locales y Gestión de Ecosistema, que busca transferir capacidades a los potenciales oferentes locales, de manera que puedan proponer soluciones circulares más competitivas en función de sus propios procesos.
Asimismo, estamos vinculando a los distintos actores de la región —mipymes, comunidades, sindicatos y organizaciones sociales— para que se transformen en proveedores o procesadores de material reciclado, conectándolos a su vez con nuestros procesos internos. En 2021 logramos concretar dos casos exitosos:
Los locales de comida vecinos a nuestro puerto necesitaban habilitar terrazas para seguir atendiendo a su clientela en pandemia. En el marco del plan Impulso Tarapacá, conectamos a las áreas de Logística y Abastecimiento de Collahuasi, que gestionan grandes volúmenes de desechos de pallets de madera, con dos empresas iquiqueñas especializadas en la reutilización de pallets, Palletland y Master Services. Estas fabricaron el mobiliario para terrazas que requerían los locales costeros, siguiendo diseños de la facultad de Arquitectura de la Universidad Arturo Prat de Iquique. En total, fueron reciclados 500 pallets, el equivalente a 12 toneladas de madera.
A comienzos de 2022, el liceo Padre Alberto Hurtado de Pica, que patrocina la empresa, inauguró una planta de cuarta gama (de hortalizas y frutas precortadas y envasadas), proyecto en el que trabajamos durante todo 2021 y que conecta a varios actores de la zona. Agricultores de Pica proveen las hortalizas que son procesadas en la planta y posteriormente consumidas en la faena Cordillera de Collahuasi. Con los residuos de su consumo se produce un compost que fertiliza las parcelas de los agricultores proveedores de los vegetales.
El consumo y la producción sostenible consisten en fomentar el uso eficiente de los recursos y la energía, la construcción de infraestructuras que no dañen el medio ambiente, la mejora del acceso a los servicios básicos y la creación de empleos ecológicos, justamente remunerados y con buenas condiciones laborales. Todo ello se traduce en una mejor calidad de vida para todos y, además, ayuda a lograr planes generales de desarrollo, que rebajen costos económicos, ambientales y sociales, que aumenten la competitividad y que reduzcan la pobreza.
Aproximadamente la mitad de la población mundial todavía vive con el equivalente a unos 2 dólares estadounidenses diarios, con una tasa mundial de desempleo del 5.7%, y en muchos lugares el hecho de tener un empleo no garantiza la capacidad para escapar de la pobreza. Debemos reflexionar sobre este progreso lento y desigual, y revisar nuestras políticas económicas y sociales destinadas a erradicar la pobreza.